Cómo estudiar un texto: 8 claves fundamentales

cómo estudiar un texto

En esta serie de artículos orientados a temas vinculados con el aprendizaje y técnicas de estudio, hemos llegado al punto más importante (y seguramente también más molesto) para la mayoría de los estudiantes: cómo estudiar un texto.

Todos en algún momento debemos leer y retener un texto en nuestra memoria. No importa que estudies Matemática, Física o Química. Incluso las materias que tienen más práctica que teoría requieren siempre aprender algún texto.

Dentro del periodo de preparación de un examen, la memorización y el aprendizaje de los textos es la parte más tediosa, aburrida y que más tiempo lleva.

Generalmente, para los estudiantes de las ciencias duras (las ya nombradas Matemática, Física, etc.) es lo peor que puede existir. ¿Piensas igual?

Sin embargo, no hay alternativa y hay que estudiar sí o sí.

Por eso, vamos a ver algunos puntos importantes a tener en cuenta a la hora de estudiar textos. Voy a suponer aquí que el texto ya se encuentra resumido y que sólo resta empezar a memorizarlo.

1. Comprende el significado

No puedes estudiar lo que no entiendes. Antes de empezar a memorizar es vital poder captar el concepto que transmite el texto.

Hazte las siguientes preguntas: ¿De qué trata? ¿Qué intenta decir? ¿Con qué se relaciona?

Si la explicación es muy difícil, entonces puede ser necesario que alguien te tenga que ayudar a comprenderla.

2. Parafrasea el texto

Seguramente alguna vez escuchaste la frase “explicarlo con tus palabras”. A esto me refiero con “parafrasear”.

Tienes que ir reemplazando cada una de las palabras más difíciles por otras que te sean más familiares.

En este proceso tienes que tener especial cuidado de no cambiar el significado del texto. Es por eso que es tan importante el punto anterior. Sin entender lo que estás estudiando, tampoco es posible parafrasearlo.

3. Dibuja un cuadro sinóptico o mapa mental

Hemos visto bastantes aplicaciones sobre mapas mentales en Mentes Liberadas. Si es posible, descompone el texto en partes y dibuja algún tipo de estructura jerárquica que te ayude a clasificar las partes. Este proceso ayuda a aclarar las ideas y ordenarlas.

Luego, al memorizar, la tarea te resultará más sencilla si tienes en mente el diagrama o el mapa mental creado anteriormente.

4. Memoriza repitiendo en voz alta

No hay que estudiar de memoria, sino entender los conceptos. Sin embargo, esos conceptos tienen que quedar grabados en la memoria.

Una forma de lograr esto es repitiendo en voz alta. Di una frase y repítela. Luego, intenta añadir otra. Luego otra y así sucesivamente.

Tienes que repetir las frases hasta que se queden en tu memoria. ¿Esto lleva tiempo?

Sí, salvo que tengas una memoria privilegiada o que el tema te apasione. Descubrirás que cuando algo realmente te gusta, lo memorizarás con mucha facilidad.

Sin embargo, aún eligiendo una carrera que te guste, no siempre estudiarás temas que te parezcan interesantes.

5. Memoriza escribiendo

Esta es otra alternativa aunque es bastante más lenta. Puede ser útil combinarla con la anterior.

Tienes que intentar memorizar, primero repitiendo en voz alta, y luego escribiendo el texto en una hoja.

Lo que tiene a favor es que mientras vas escribiendo, el cerebro tiene suficiente tiempo para refrescar los conceptos. Además, hay quienes dicen que el proceso cognitivo de escribir ayuda a la memorización.

6. Utiliza reglas mnemotécnicas

Las reglas mnemotécnicas son un truco para memorizar. Esto es particularmente útil cuando debes enumerar ítems.

Yo lo suelo usar mucho. Es común tener que enumerar causas y consecuencias de algo, o ventajas y desventajas. El primer truco es recordar cuántas hay de cada tipo. Es decir, cuántas ventajas hay y cuántas desventajas.

Luego, se puede intentar armar una palabra con la primera letra de cada una de ellas, o con la primera sílaba, o de cualquier forma que se te ocurra y que te ayude a recordar todos los ítems.

Las reglas mnemotécnicas son pequeños trucos para retener la información.

¿Prestaste atención al título de este ítem? Dice “Utiliza” reglas mnemotécnicas y no “Abusa de”. Cuidado con eso.

7. Verifica que haya quedado memorizado

Generalmente esto lo harás al otro día. Yo no recomiendo que lo hagas durante la misma jornada porque es fácil recordar lo estudiado en el mismo día con algunas horas de diferencia.

Es preferible dejar pasar el tiempo para luego sí, chequear que los conocimientos te hayan quedado grabado en tu memoria.

8. Desarrolla la memoria

La memoria es una herramienta que tiene tu cerebro. Se puede entrenar para sacarle el mayor provecho. Existen técnicas que permiten mejorar la capacidad de memorización de una persona promedio en una medida inimaginable.

Para eso, es necesario recurrir a libros especializados y cursos. Si te interesa el tema de la memoria repasa el artículo aprender a memorizar por asociación. y el artículo tips para memorizar.

También puede interesarte el libro Aprende como Einstein y Desarrolla una mente prodigiosa de Ramón Campayo.

Esto representa una inversión de tiempo y dinero, pero a largo plazo puede resultar beneficioso.

Más recursos educativos y culturales en Mentes Liberadas

Esto ha sido todo por este artículo. Espero que estos tips te ayuden a entender mejor cómo estudiar un texto.

Si tienes alguna duda, sugerencia o aporte, déjame un comentario al final del artículo.

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Gracias por tomarte el tiempo de leerme.

Hasta el próximo artículo.

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