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Ejemplos de habilidades blandas en una carrera profesional

En un artículo anterior de Mentes Liberadas expliqué de qué se tratan las habilidades blandas, también llamadas soft skills. Este artículo es un complemento donde te mostraré ejemplos concretos de estas habilidades.

Para resumir, las habilidades blandas son competencias no técnicas cuyo desarrollo es más importante que las técnicas. Personas sin demasiada capacidad técnica pueden, con un buen conjunto de soft skills, tener éxito en su carrera y en su vida.

Este artículo apunta principalmente a jóvenes profesionales o estudiantes que están dando sus primeros pasos en el mundo laboral.

Cuáles son las habilidades blandas

Como te conté en el artículo sobre soft skills, nadie se pone de acuerdo en cuántas habilidades blandas existen ni tampoco en cuáles son exactamente.

Sin embargo hay un listado bastante aceptado que incluye las siguientes: comunicación, cortesía, flexibilidad, integridad, habilidades interpersonales, actitud positiva, profesionalismo, trabajo en equipo y ética laboral.

Ejemplos de habilidades blandas

Cuando escribí el mencionado artículo sobre este tema, no pude dejar de pensar en distintas situaciones que viví, presencié o escuché, mientras trabajaba en áreas de sistemas (mi primer empleo) y luego, como desarrollador, pasando por los distintos escalafones hasta llegar a líder de proyectos.

Así que en este artículo, voy a intentar volcar esa experiencia y este conocimiento en ejemplificar cada una de estas soft skills. Te aclaro que no contaré anécdotas puntuales porque el artículo se haría demasiado largo. Me limitaré a describir actividades, tareas y actitudes.

Entiende que, por mi formación y experiencia, quizás algunos ejemplos estén demasiado cerca de lo que es la industria IT, pero yo creo que se puede extrapolar a cualquier profesión y trabajo.

¡Comencemos ya mismo!

Comunicación

La comunicación es una de las habilidades más importantes en estos tiempos. Va desde saber hablar con otra persona hasta redactar un mail o incluso hablar en público.

Por lo tanto, los ejemplos de dominar la comunicación son:

  • Tener la capacidad para comunicar con claridad lo que quieres transmitir. Explicar problemas y soluciones. Para ello es clave saber hablar bien. Modular de forma correcta y no hablar con la boca cerrada. Ser expresivo al utilizar el cuerpo y también las manos.
  • Saber redactar mails. Una habilidad importante que proyecta mucho sobre nosotros. He explorado esta faceta de esta soft skill en el artículo la importancia de saber redactar. La claves aquí son: no tener faltas de ortografía, entender con claridad la conversación como para poder responder con aquello que te están solicitando y ser claro al pedir algo.
  • Hablar en público ante muchas personas. El terror de muchas personas. Algo inevitable que alguna vez tendrás que realizar en tu carrera.

Cortesía

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La cortesía se manifiesta con los buenos modales. Esos que aprendimos en nuestras casas. También se le puede sumar el business etiquette, una especie de protocolo de etiqueta para compañías.

  • Saludar al ingresar a una sala. A veces alcanza con un “Buenos días” o “Buenas tardes”. Parece algo muy básico, pero es sumamente importante.
  • Presentarse de forma adecuada. Decir quién eres, a quién representas y qué puesto ocupas en tu organización.
  • Saludar dando la mano si es necesario. En ambientes formales, la presentación cara a cara es siempre con un apretón de manos.
  • Decir gracias, por favor y pedir permiso de forma amable. He descubierto que estas palabras son mágicas. Pongamos un ejemplo: cuando te acercas a alguien a realizar una consulta y dices “Discúlpame, ¿Puedo hacerte una pregunta?”, estás demostrando tu cortesía. En cambio si vas y preguntas directamente, puedes llegar a sonar descortés.

Flexibilidad

La flexibilidad es adaptarse a los cambios. Una soft skill que hoy en día es clave.

  • Capacitarse constantemente en técnicas nuevas y en tecnologías. Esto puede ser haciendo cursos presenciales, cursos online, comenzando una carrera, retomando la universidad o capacitándote por tu cuenta.
  • Estar abierto y dar la bienvenida a cambios en las herramientas. Por ejemplo, si de un día para el otro te cambian de lugar en la oficina. O te cambian la computadora que utilizas. Ser flexible en estos casos implicaría no quejarse en lo absoluto y entender que es sólo un cambio para mejor. Por supuesto, siempre hay excepciones.
  • Adaptarse a trabajar con otras personas y en otro entorno. No todo el mundo es compatible. Aquellas personas que puedan funcionar trabajando con todo el mundo y en distintos lugares, tienen una gran ventaja.

Integridad

La integridad son los valores esenciales que llevas dentro. Al igual que la cortesía, la adquieres desde que la niñez. Sin embargo, muchos en el camino la pierden.

  • No realizar acciones ilegales. No robar, no falsificar documentación ni hacer nada que sea ilegal.
  • Manejarse siempre con la verdad. No mentir de forma deliberada a tus colegas, a tus superiores, ni a clientes. Eso no incluye ocultar información si es sensible. Si develas alguna información privada de la organización en la que trabajas, estarías incurriendo en el ítem anterior.
  • Tampoco hacer maniobras que si bien son legales, no son correctas.  Para eso, es necesario tener una brújula interior que te indique cuáles son los límites. Pero no te preocupes por esto ahora. En su momento sabrás qué está bien y que no. Solo en casos muy puntuales tendrás que meditar qué decisiones tomar.
  • Los valores por encima de todo. Entender que todos estos valores están por encima del trabajo, el dinero, y una carrera.

Habilidades interpersonales

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Estas competencias tienen que ver con socializar. Si eres una tímida o tímido es una soft skill que tendrás que desarrollar. Te lo digo por experiencia propia.

  • Comprender los contextos sociales. Por ejemplo, si un compañero sufrió una pérdida de un ser querido, acercarse primero a dar el pésame. Si una compañera fue mamá, saludarla y felicitarla por ello. Interesarse un poco por la vida de los demás es algo valioso.
  • Ser buena onda. Tener un buen sentido del humor y un trato amistoso con todo el mundo. Y, por supuesto, evitar todo lo contrario: vivir con malhumor o generar miedo en los demás.
  • Contagiar el clima amistoso a los demás. Esto ayuda a desarrollar lo que se conoce como cultura de empresa. Se crea cierta mitología en la organización que hace que todos se sientan parte de ella.
  • Ayudar a los que recién ingresan. Tener paciencia con ellos y guiarlos para que se conviertan en recursos importantes y en valiosos compañeros.
  • Desarrollar la empatía para ponerse en el lugar de los demás. Por ejemplo cuando alguien tiene un problema personal y no puede cumplir con su trabajo.
  • Mentoría. Convertirse en mentor de alguna de las personas más jóvenes de la organización. Esta es una de las mejores formas de desarrollar al personal. He sido mentor de varias personas y te aseguro que es una experiencia maravillosa. Una de las cosas que más extraño de trabajar en una empresa.

Actitud positiva

¡Mi gran némesis, la actitud positiva! Durante años fue la soft skill que más me llevó desarrollar. Siempre era el pesimista del grupo que auguraba grandes desastres y peligros que finalmente no aparecían. Eran parte de mi repertorio frases como “No vamos a llegar”, “Esto se está complicando mucho” o, la peor de todas “Esto no se puede hacer”.

Con el tiempo descubrí que se puede tener actitud positiva, pero primero hay que darse cuenta cuando uno está en plena actitud negativa.

La actitud positiva se manifiesta de la siguiente manera:

  • Desbordar de optimismo. Poner energía y entusiasmo ante cualquier tipo de problema.
  • Seguridad. Tener y proyectar seguridad en que se cumplirán los plazos. Desarrollar el pensamiento de que siempre hay una solución alternativa a los problemas. Para esto es fundamental la creatividad.
  • Y por último, hablar del futuro de forma positiva.

Respecto a esto último, uno a veces por ser realista y expresarse, queda como un pesimista y mala onda. No está bueno encasillarse en ese rol.

Profesionalismo

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Aquí podemos asociar esta habilidad blanda a cierto formalismo a la hora de trabajar, especialmente se lo haces en una compañía clásica.

  • La forma de vestir. Clave en este punto. No desentonar con el resto de los compañeros y comprender las distintas instancias que puede tener un empleo.
  • Un aspecto importante es la prolijidad. Uno puede tener cualquier tipo de atuendo y llevar el cabello de miles de formas distintas. Pero siempre es importante proyectar pulcritud y orden.

Responsabilidad

La responsabilidad está dada principalmente por la capacidad de asumir con seriedad las tareas que se te asignan y resolverlas en tiempo y forma.

  • Cumplir las metas. Entregar un trabajo a tiempo es quizás la forma más simple y clara de representar esta soft skill.
  • Asumir errores. Es también una buena muestra de responsabilidad el hacerse cargo cuando algo sale mal, no echarle la culpa a nadie y no estar poniendo excusas.
  • Autonomía. No requerir ningún tipo de supervisión para ver si estás realizando tu trabajo o no.

Trabajo en equipo

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Una cualidad que para muchos es clave, pero yo creo que depende mucho del área a la que te dediques. En algunos tipos de empleos, las personas individualistas que no saben ni quieren cooperar pueden tener éxito sin problemas.

Algunos ejemplos de trabajo en equipo:

  • Adaptabilidad. Ser adaptable y amoldarse a lo que los demás pueden ofrecer, sin que haya mucho solapamiento.
  • Buen trato. Tener buen trato con los compañeros. Criticar el trabajo de los demás con moderación y motivar a que todos participen más.
  • El equipo primero. Postergar el lucimiento individual para hacer que el equipo resulte exitoso.
  • Solidaridad. Ayudar a los compañeros de equipo cuando tienen dificultades.
  • Equipo más allá de lo laboral. Colaborar en aspectos que traspasen lo técnico.

Ética laboral

La ética laboral es la filosofía de trabajo que tienes, el compromiso a hacer las tareas que te tocan de la mejor manera.

  • Trabajar a conciencia. Esto significa dar lo mejor y no guardarse nada a la hora de realizar las actividades laborales.
  • Ser puntual y cumplir el horario trabajo. Llegar a horario y respetar el horario de salida, como así también los horarios estipulados para almuerzos. Hoy en día, con el avance de internet, en muchas organizaciones, los horarios se han convertido en algo difuso. En algunos lugares no son tan estrictos como ocurría hace años. En esos casos, lo importante es no abusar de las libertades que te pueden llegar a ofrecer.
  • Proactividad. La iniciativa propia es otra cualidad muy importante. Se manifiesta en el no tener que esperar que alguien te asigne tareas. Tener suficiente autonomía como para tener siempre algo por hacer.

Y eso es todo por este artículo. Espero que te la información que aquí te presenté te sea útil. Si has identificado alguna habilidad blanda que crees que te falta, no te preocupes. Saberlo es el primer paso para luego poder adquirirla.

Para poder ir desarrollando cada una de estas soft skills no queda otra que sumar experiencias. No sólo en el trabajo. Puede ser a través de un voluntariado o participando en alguna organización como un club.

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¡Gracias por leerme! ¡Hasta la próxima!

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.