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¿Por qué es tan importante aprender a usar la calculadora?

Si eres estudiante y tienes materias con contenido de matemática, dispones de una gran variedad de herramientas que te permiten ahorrar tiempo y aumentar tu capacidad. Pero seguramente la más importante de todas ellas es la calculadora científica, que se convierte en tu aliada más valiosa.

Como es una herramienta tan importante es bueno dominarla al máximo. En este artículo te explicaré por qué es tan importante aprender a usar la calculadora.

¿Por qué tienes que aprender a usar tu calculadora?

Ya he dedicado tiempo en Mentes Liberadas a mostrarte los distintos modelos de calculadoras centíficas que hay. Entre ellos, les presté especial atención a los más populares como son la Casio FX-82ms y la HP10.

Para cada una de ellas has visto la cantidad de operaciones que pueden realizar. Las posibilidades que ofrecen cada una de estas calculadoras es amplia.

Y ahora debo decirte algo que quizás sabes, pero quizás no:

Nadie te va a enseñar a usar la calculadora en la universidad.

Más allá de darte alguna indicación particular para un tema específico, ningún profesor se va a detener a explicarte cómo hacer alguna operación en particular.

Así que toda esa gran cantidad de funciones y operaciones deberás estudiarla tú por tu propia cuenta.

La calculadora científica es un recurso invaluable para todo estudiante.

A priori, aprender a usar la calculadora te puede parecer trivial.

No lo es. Un correcto conocimiento y manejo de la calculadora puede ahorrarte mucho tiempo en un examen y puede disminuir tu nivel de errores. Pero, por supuesto, llegar a eso requiere tiempo, constancia (al resolver de forma continua guías de ejercicios) y dedicación.

Vamos a ver algunas consideraciones para que logres tener bajo control esta herramienta tan importante.

Tips para aprender a usar la calculadora

1. Leer el manual completo de la calculadora

Completo significa todo. Es cierto que es posible que haya operaciones y funciones que aún no conozcas, pero eso no importa.

Hay que tener bien claro cuáles son las capacidades del aparato para cualquier ocasión que sean necesarias. El manual tiene que estar siempre a mano. ¡Nunca lo tires!

2. Buscar videos para aprender a operarla

Por suerte en internet hay gran cantidad de videos hechos por usuarios de calculadoras que explican cómo realizar determinadas operaciones. Muchas veces se entienden mejor que el manual, que suele ser más frío y acotado.

Debes tener en cuenta que cuanto más popular sea el modelo de calculadora que uses, más cantidad de videos vas a poder encontrar.

3. Aprender algoritmos y memorizar fórmulas

Hay calculadoras que permiten almacenar fórmulas. Lo ideal es que guardes las más usadas, que pueden ir cambiando a lo largo del tiempo. Pero no sólo eso, también es bueno que desarrolles cierta mecanización al hacer algunos cálculos.

Puedes aprovechar las memorias para desarrollar algoritmos (que tendrás que memorizar tú) para resolver problemas específicos.

Hay operaciones que se solucionan con expresiones conocidas, como por ejemplo hallar las raíces de una ecuación cuadrática. Este tipo de cálculos debe salir con facilidad de la calculadora, tenga o no tu modelo atajos para hacerlo.

Concluyendo

Lo importante de esta entrada es que entiendas que nadie te va a enseñar a usar la calculadora. Aprender a explotarla al máximo es responsabilidad tuya. Cuanto mejor la manejes, más facilidad vas a tener en las materias de matemática.


Espero que este artículo te haya sido útil. Si tienes alguna duda, déjame un comentario al final.

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¡Gracias por tu atención!

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.