Cómo trabajar en equipo en la universidad de forma exitosa

cómo trabajar en equipo en la universidad

En la universidad trabajar en equipo suele ser bastante habitual. Existen trabajos prácticos donde se exige colaboración en conjunto. Se forman grupos de 3 ó más integrantes (según la asignatura) y en base a una consigna deben presentar un informe, realizar una exposición oral o crear algo. En cada caso, se deben cumplir con una serie de indicaciones.

En general, los trabajos prácticos son condición necesaria para aprobar las asignaturas, al mismo nivel que los exámenes. Pero la diferencia es que en este caso, tienes que colaborar con otras personas para lograr el objetivo y eso complica mucho las cosas.

Ya hablamos acerca de cómo formar un grupo de estudio. En este artículo, vamos a ver algunos tips para prevenir problemas cuando trabajas en equipo.

Reglas claras

Es necesario que de entrada se aclaren algunos temas. Especialmente aspectos vinculados al nivel de compromiso que implica formar parte del grupo de estudio. Es decir, cuánto debe contribuir cada integrante y de qué manera.

Hay que anticipar cuáles van a ser los mecanismos de consenso. ¿Se van a someter a votación? ¿Las ideas se van a ir turnando? ¿Se tendrá algún sistema que pondere los distintos aspectos de cada una para elegir la mejor?

Si se dejan las reglas claras al comienzo, se pueden prevenir muchos problemas luego.

Si hay personalidades opuestas en el grupo, o personas que piensan muy distinto en algunos temas como suelen ser la política y el deporte (en Argentina una discusión sobre fútbol puede empezar liviana y terminar muy mal) conviene aclarar de entrada que no se puede hablar al respecto.

Finalmente, hay que anticipar cuáles serán las consecuencias de no respetar las reglas. Ten en cuenta que una vez formado el grupo, es difícil desintegrarlo.

En algunas universidades los docentes y ayudantes se desligan totalmente del asunto una vez que los equipos están definidos. Sin embargo, a veces es posible acercarse a ellos para intentar resolver algún problema vinculado.

Establecer canales de comunicación

Esto es una etapa previa a la organización propiamente. Es definir de qué manera van a mantener el contacto.

Hoy en día hay muchas formas: correo electrónico, clientes de mensajería, Skype y Zoom para videoconferencias, grupos de WhatsApp, Telegram, Facebook y herramientas web para trabajo en equipo como Todoist, Asana o incluso Slack.

Hoy por hoy es fundamental crear un espacio común y virtual donde comunicarse con los compañeros de grupo.

Lo importante a la hora de trabajar con cualquier sistema, es que no quede ningún tipo de comunicación por fuera de él. Todos los integrantes tienen que estar al tanto de todo.

Organización

Una vez elegida la forma de comunicarse, hay que mantener cierta constancia a la hora de informar a los demás el estado del trabajo práctico.

Hay que ocuparse de distribuir las tareas y evitar, por ejemplo, que dos personas terminen haciendo el mismo trabajo.

No hay que perder de vista las fechas, las condiciones de entrega del trabajo práctico y la presentación.

La organización se debe mantener desde el primer momento. Si la descuidas, esto puede derivar en muchos problemas que ocasionarán pérdidas de tiempo, desprolijidades y errores.

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Esto ha sido todo por este artículo. Espero que te ayude a trabajar en equipo de la mejor manera.

Si tienes alguna duda, sugerencia o consulta, déjame un comentario al finalizar la entrada.

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Gracias por leerme.

Hasta el próximo artículo.

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