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Universidad

Clases malas en la universidad: tips para superarlas

Algunas veces en la universidad se tienen clases malas que no aportan absolutamente nada. Uno entra al aula sabiendo algo y sale sabiendo exactamente lo mismo. Lo que pasa en el medio es, a veces, desconcertante y otras veces, frustrante.

De acuerdo a la materia, cátedra y docente a cargo, esto puede ocurrir una vez cada tanto, o (lamentablemente) muy seguido. En esta nota, una serie de claves para descubrir estas clases malas y algunos tips para evitar perder el tiempo y no quedarse sin saber los temas.

Motivos por los que se dan clases malas

Primero, habría que tratar de encontrar algunas características que definan a estas clases. Se me ocurren las siguientes, que son las que particularmente más me irritan como estudiante.

1. Desinterés del profesor

El desinterés puede ser producido por cansancio, por tener que explicar un tema que le resulta aburrido o por más motivos. Cuando alguien dicta clase de algo que no le importa, se nota. Y esto contrasta demasiado con aquellos profesores que explican con pasión.

Que un profesor tenga desinterés en dar determinado tema, no quiere decir que sea malo enseñando. Quizás es una falla de la cátedra que hace que justo ese docente se tenga que hacer cargo de ese tema.

2. Desconocimiento del tema por parte del profesor

Una cosa es considerar un tema aburrido y otra muy distinta es que no tenga capacidad para dictarlo. Esto ocurre a menudo con los ayudantes de cátedra, a los que les encargan la tarea de explicar temas que están más allá de su alcance.

3. Divague

Uno de los peores problemas de las clases malas que no aportan nada es el divague. El profesor empieza a hablar sobre algo que está relacionado al tema principal pero luego sigue y se extiende a otros temas que no tienen nada que ver. Luego de un divague, se retoma el rumbo de la clase, pero al rato, nuevamente se cae en uno nuevo. A veces los mismos estudiantes contribuyen a esto con acotaciones y comentarios intrascendentes.

4. Curso complicado

No siempre la culpa es de los profesores. Hay cursos que son insoportables. Gran cantidad de gente, alumnos que hablan continuamente mientras el docente explica, estudiantes que no van a prestar atención y otros casos parecidos. Otra veces ocurre que algunos alumnos monopolizan la clase. Esto pasa cuando el profesor empieza a desviarse en los temas o a explicarlos a mayor o menor velocidad según determinadas preguntas y acotaciones de un grupo de estudiantes.

5. Clases fáciles

Raro que ocurra en la facultad, pero puede darse el caso que un tema sea extremadamente fácil y que el docente lo dicte de forma muy lenta y detallada.

Tips para las clases que no dejan nada

¿Qué podemos hacer para superar estas clases malas? ¿Cómo hacer para poder estudiar los temas que se dictaron? Vamos a ver algunas posibilidades.

1. Tener bibliografía de la materia

El tema hay que entenderlo más allá de si la clase fue clara o no. Esto quiere decir que habrá que estudiarlo por cuenta propia. Para hacer esto, hay que tener los libros y apuntes necesarios. Cualquier otro material también puede ser útil. Recuerden que aún con clases buenas y profesores brillantes, los estudiantes siempre estudiamos de los libros.

2. Irse de la clase

Suponiendo que no toman lista y en caso de que sí lo hagan, de tener pocas faltas. ¿Por qué irse? Porque si uno no está aprendiendo nada, entonces está perdiendo tiempo. Uno podría estar en la casa estudiando otro tema, o el mismo tema o incluso estar descansando, en vez de estar sentado sin entender nada o escuchando anécdotas de viaje del profesor.

Aquí se presenta un problema fundamental: ¿Cuándo irse? Porque, pensemos: ¿Qué pasa si, más allá de lo mala que sea la clase, en algún momento el profesor explica algo que es fundamental? Sería un riesgo perderse eso. Saber en qué momento levantarse e irse es casi una habilidad mutante (propia de un X-Men), pero les aseguro que con el tiempo puede desarrollarse.

3. Cursar la clase en otra cátedra

La ventaja que tienen algunas universidades que disponen de varias cátedras es que uno puede meterse libremente en cualquier curso. Esto permite elegir las clases. Incluso, hay quienes se anotan en una cátedra, pero la cursan en otra. Esto último me parece un poco arriesgado para todo un periodo de estudio. Sin embargo, es posible hacerlo para alguna clase en particular.

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.