no es lo mismo investigar que copiar
Universidad

¿Por qué no es lo mismo investigar que copiar? La tentación de los universitarios

En el ámbito universitario se exige mucho y en toda la carrera hay que vivir haciendo informes y trabajos prácticos. Por momentos, el estudiante universitario se ve tan desbordado que aparece la tentación de copiarse. Y no estamos hablando de mirar la hoja del compañero en un examen para ver un resultado, sino de copiar completamente un trabajo práctico y entregarlo con nombre propio, en vez de investigar y producirlo de la forma correcta. Por eso, en este artículo nos vamos a centrar en la pregunta “¿Por qué no es lo mismo investigar que copiar?”.

Copiar, la tentación de los estudiantes

En gran medida el mundo académico es un reflejo de la sociedad en la que está inmersa. Al principio verán que es hermoso y que es un universo donde se puede aprender de todo. No sólo los temas que uno estudia en una carrera. Pero al pasar el tiempo, se irán dando cuenta de que no todo es color de rosa. Serán testigos o protagonizarán injusticias.

Verán como estudiantes que no hacen nada aprueban materias por tener buenos grupos, verán también cómo otros que se han sacrificado mucho, se quedan con las manos vacías por errores mínimos o por tener que empujar grupos de compañeros que no aportan nada.

En ese contexto negativo de tanto en contra, aparece la tentación del atajo. El atajo consiste en copiar un trabajo práctico, generalmente no de alguien que lo va a entregar pronto junto a nosotros, sino un trabajo hecho por un alumno en un semestre anterior. Otra posibilidad es comprar el trabajo práctico. Sí, en algunas universidades verán que hay gente que produce y vende trabajos prácticos. Para muchos, esto que cuento será una gran desilusión, pero es la verdad.

La triste realidad es que en algunas universidades los trabajos prácticos incluso se pueden comprar.

Lo peor de este enfoque es que a veces funciona. Sí, en algunas ocasiones, puede que el docente no se dé cuenta y apruebe el trabajo práctico.

Sin embargo, sabemos que esto está mal. Ese no es el camino. Hay que investigar, producir ideas en base a la información y confeccionar un trabajo práctico propio. Incluso a riesgo de que no aprobemos.

No es lo mismo investigar que copiar

¿Por qué es tan importante que seamos nosotros mismos los que nos zambullamos en el tema del trabajo práctico? Hay varias razones y aquí vamos a abordar algunas de ellas. Pero comencemos por el principio: hablemos de ética.

Copiar es plagiar y eso no es ético

Debemos comenzar por un planteo ético. Así como robar es malo, copiar y plagiar el trabajo de otros también lo es. Aplica también para el caso de comprar un trabajo.

Es importante diferenciar la cita del plagio cuando uno investiga. Porque es común copiar algunas frases y párrafos de textos que se investigan, pero siempre de las fuentes originales y combinando muchas de ellas. En ese caso no estamos hablando de copiar.

El primer planteo respecto a copiar un trabajo práctico entero es ético: no es correcto hacerlo.

El plagio en algunas universidades se castiga con la expulsión del estudiante. Y aunque no haya expulsión o incluso ningún tipo de sanción, en caso de ser descubierto, el alumno que lo hiciera tendría el repudio de todos sus compañeros. Entonces, ¿para qué arriesgarse a eso?

Investigando se aprende sobre el tema a investigar

Suena lógico, ¿no?. Uno lee sobre un tema y algo retiene. No hace falta sentarse a memorizar por repetición. La investigación en sí misma implica comenzar a estudiar para el examen.

Entrar en contacto con los temas por cuenta propia también permite que debamos procesarlos solos. Quizás al principio no logremos entenderlos. Incluso, puede que sea frustrante. Sin embargo, al ir avanzando en el trabajo práctico, iremos descubriendo las distintas conexiones que tiene el tema principal con otros temas que dominamos. Todo esto se capitaliza en aprendizaje y en entendimiento.

Cuando se investiga para hacer un trabajo práctico en realidad ya se está empezando a estudiar para el examen.

El conocimiento y el panorama general que un estudiante tiene sobre un tema al finalizar un trabajo práctico en el que realmente investigó, es impresionante.

Investigando aprendemos a investigar

Ningún docente se los va a decir nunca (bueno, quizás alguno sí), pero al hacer un trabajo práctico lo primero que estamos aprendiendo es a investigar. La investigación por cuenta propia es parte del proceso de aprendizaje.

Entre lo que hay que aprender de investigar se encuentra diferenciar fuentes confiables de no confiables, comparar distintas fuentes, complementarlas y luego compaginar todo. En época de fake news, aprender todo esto sirve incluso para el día a día.

Investigar por cuenta propia es prepararse para la vida profesional

El el ámbito profesional difícilmente aparezca alguien a vendernos el informe que pidió un gerente. Tampoco tendremos posibilidad de copiárselo a nuestro compañero, ya que él hace informes para otro gerente. O puede que nosotros seamos los gerentes. ¿De quién nos vamos a copiar?

En general, en el ámbito profesional no hay de quién copiarse ni a quién comprarle un informe. Y si bien en algunas actividades es posible plagiar, las consecuencias si somos descubiertos pueden ser catastróficas para nuestra carrera y nuestra vida.

Fuera de la universidad, en el ámbito profesional, no vamos a encontrar a quién plagiarle algo. Y si plagiamos algo, las consecuencias pueden ser terriblemente graves. No sólo podemos perder un empleo, también podemos llegar a echar por la borda toda nuestra carrera profesional. Y por supuesto también, tener problemas con la ley.

¿Para qué estudiamos?

Por último, para cerrar este artículo, me gustaría que todos los que creen que es lo mismo investigar que copiar reflexionen. ¿Para qué estudian? ¿Cuál es el objetivo de ir a la universidad? ¿Obtener un título universitario? ¿Ganar dinero? Si sus respuestas están vinculadas únicamente a esos dos aspectos, los invito a que piensen un poco mejor cuáles son sus objetivos en la vida.

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.