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La memorización y el atraso del sistema educativo

Una reflexión sobre el problema de la memorización en el sistema educativo actual. Algo que en todas las escuelas y universidades se anuncia como en desuso, pero que a la hora de evaluar sigue siendo la clave fundamental.

Me gustaría comenzar este artículo aclarando que, a diferencia de otros de Mentes Liberadas, este es de opinión. Generalmente vuelco este tipo de contenido en Medium o en otros medios, pero como en este caso se trata de educación, me parece más que atinado hacerlo aquí.

La memorización como sinónimo de entendimiento

La memorización ha sido una necesidad para el sistema educativo desde que se hizo imperativo enseñarle a las masas. La escuela del siglo XIX, tan parecida a la actual (increíblemente), buscaba introducir los conocimientos a los jóvenes a través de la repetición. La idea de convertir a la gente en enciclopedias viene de mucho más atrás y se remonta hasta la ilustración.

Hasta no hace muchos años en el ámbito escolar se consideraba que quien más retenía información, más sabía sobre un tema.

Hasta hace un tiempo, saber de memoria era algo natural. Incluso, quien sabía muchos datos sueltos de memoria, era considerado una persona culta o bien educada. Estamos bastante acostumbrados a pensar de esa manera y sabemos también que una persona con buena memoria tiene ventaja sobre el resto en el sistema educativo actual.

El sistema educativo actual y la memorización

El gran problema del sistema educativo actual es que continuamente se anuncia que la memorización no es parte del mismo. Sin embargo, a la hora de evaluar, termina siendo siempre clave.

Lo que no se termina de entender que es que la irrupción de internet cambió todo. Absolutamente todo. Y no alcanza con introducir la tecnología en las aulas, si se sigue enseñando de la misma forma.

Algún defensor del pasado podría preguntarse, ¿y qué pasa si nos quedamos sin internet? Bueno, amigos, a esta altura del siglo XXI internet está en todos lados. La tenemos en casa, en la escuela, en la universidad y la llevamos en el bolsillo. Y esta tendencia se va a ir acrecentando cada vez más.

Si por algún motivo nos quedamos sin internet, entonces creo que estaríamos ante un escenario mundial muy complicado, por no decir apocalíptico.

Los nuevos desafíos

El gran desafío es cambiar completamente la forma de enseñar y aprender. Hoy por hoy, no importa tanto memorizar. Por supuesto que habrá memorización, pero a través del entendimiento de los temas y de su contextualización. Cuando se entiende, se retiene más.

El escenario hoy en día es completamente diferente al de hace 20 años. Estamos rodeados de información y tenemos todas las respuestas a viejas preguntas al alcance de la mano. Esos datos sueltos que antes se obligaban a memorizar y que convertían a aquellos que los sabían en inteligentes, ahora los puede consultar un niño sin saber leer ni escribir. Alcanza con preguntarle a Google, a Siri, Cortana o a cualquier asistente de voz.

En el siglo XXI la información está en todos lados. Es vital comprender textos y resumirlos. Aprender a clasificar la información y fomentar el auto aprendizaje.

Los desafíos del siglo XXI son otros. Estamos saturados de información. Alguna es útil, otra no y otra es completamente falsa. Enseñar a distinguir buenas fuentes de malas fuentes es vital. Como también lo es comprender textos y resumirlos. Algo que también es fundamental es aprender a clasificar la información. Y por supuesto, fomentar la educación autodidacta, aprovechando la posibilidad que otorga internet de poder consultar muchas fuentes, incluyendo explicaciones en video.

Fomentar la creatividad es uno de los objetivos educativos más importantes de los próximos treinta años al menos. Y no es porque suene lindo hablar de creatividad. El motivo es que las computadoras y las máquinas se están quedando con todo el trabajo repetitivo que antes hacían las personas. Pueden realizar las mismas tareas, pero más rápido, durante las 24hs. del día y de forma mucho más precisa y minimizando los errores. Los seres humanos no podemos competir contra las máquinas en ese sentido.

¿Qué podemos hacer si no podemos competir contra las máquinas? Por un lado, aprender a programarlas. Por el otro, desarrollar algo que probablemente las computadoras nunca puedan tener: creatividad.

El sistema educativo del futuro

Es en este contexto en el que vemos lo atrasado que está el sistema educativo. Pero por suerte, todavía tenemos tiempo de cambiar y dejar atrás para siempre la memorización como único fin de todo el sistema educativo.

¿Cuándo podremos finalmente ver que el sistema educativo ha superado esta barrera? En mi opinión, cuando durante cualquier examen se pueda consultar internet. Alguno pensaría que así aprobaría cualquiera. Seguramente cualquiera aprobaría los exámenes de hoy en día. Por eso mismo hay que modificar la forma de evaluar. Hay que diseñar exámenes que no necesariamente se resuelvan en una hora y media.

Eliminar la memorización por repetición debe ser el primer paso hacia la educación del futuro.

En vez de separar a los alumnos en filas y hacerles sacar una hoja en blanco, hay que hacer un seguimiento más personalizado del alumno para evaluar si realmente está adquiriendo conocimiento o si solamente lo aparenta.

Personalmente, no creo que sea fácil y tampoco considero que se pueda hacer de un día para el otro. Está claro que es un problema mundial. Ocurre también porque la tecnología a veces va mucho más rápido que la capacidad humana de adaptarse a ella.

Sin embargo, hay que dar el primer paso y de todos ellos, eliminar la memorización de una vez y por todas es el más sencillo de hacer. De esta forma, los jóvenes crecerán sabiendo que ninguna materia podrá aprobarse a fuerza de repetición y que el único camino posible será el entendimiento y dominio de los temas.

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.