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Bienestar

7 tips para no enfermarse durante la cursada

No debe haber nada más horrible que enfermarse. Un momento, sí. Hay algo más horrible: enfermarse cuando uno tiene que cursar o rendir un examen. Una indisposición estomacal, gripe o el más leve resfriado puede dejarnos “fuera de combate” por más de una semana. Eso significa perder clases, tiempo y retrasarse con los temas. A veces, en algunas materias, esto puede ser irremontable.

Uno no puede elegir no enfermarse. Es algo de lo que nadie está exento.  Sin embargo, hay algunas cosas que podemos hacer para prevenir.

ACLARACIÓN: Este no es un artículo médico ni mucho menos, son solo algunas buenas costumbres que fui adquiriendo con el tiempo y que en general, me han funcionado. Aunque, por supuesto, nada es infalible.

Buena alimentación

Imaginen el siguiente escenario: falta un día para un examen y la noche anterior deciden comerse un gran banquete donde todo tipo de comida y en abundancia. ¿No sería mejor dejar el gran banquete para otro día? ¿Qué pasa si algo nos cae mal? No siempre podemos saber cuándo algo está en mal estado, pero seguramente podremos intuir si tal vez estamos por comer demasiado, o algo que en particular nos puede llegar a caer mal. Tener una alimentación sana, es un hábito que deberíamos mantener siempre por nuestra propia salud. Pero cerca de un examen o de una fecha crítica de cursada, esto tiene mayor fuerza.

Dormir la cantidad de horas necesarias

Cada vez son más los especialistas que dicen que dormir la cantidad de horas que el cuerpo pide es sumamente importante. No hacerlo o dormir mal, puede bajar las defensas y de esta manera estaremos más propensos a enfermarnos. En el artículo vinculado, vemos que un adulto, debería dormir unas 7 u 8 horas por día. Para algunos estudiantes, esto es todo un desafío.

Estar atento a los cambios de temperatura

Estos cambios son los que hacen que de golpe, la temperatura baje y estemos desprevenidos. Para evitarlo, antes de salir de casa, debemos buscar en internet las condiciones meteorológicas. Muchas veces estos servicios indican las máximas y mínimas temperaturas en distintos momentos del día.

Llevar un abrigo por las dudas

Sí, ya sé que con este consejo parezco tu mamá, pero es simple lógica. No hay que ir a todos lados con una campera polar, pero podríamos llevar un buzo o un pullóver en la mochila, aunque sea uno viejo, por si de golpe se levanta viento y baja la temperatura.

Cuidado con los contagios

Si hay un familiar o un compañero con síntomas gripales, hay que tomar los recaudos necesarios para no contagiarnos. Evitar el contacto físico directo e indirecto y recordar lavarse las manos con regularidad. El alcohol en gel es fundamental en estos casos.

Elegir las actividades a realizar

¿Vamos a acampar al medio del campo este jueves que van a hacer -3º C o mejor vamos al cine a ver una película? Hay actividades que nos exponen más al frío y al viento. Generalmente son las que se realizan al aire libre. Pero no siempre es así, lo que nos lleva al siguiente ítem.

Cuidado con los aire acondicionados

No sólo el de tu casa. En todos lados hay gente que parece tener cierta nostalgia por los pingüinos de la Antártida y optan por recrear ese ambiente helado. Les puede pasar en universidades, oficinas públicas, bares y cafés, shoppings, galerías y negocios varios.


Espero que estos tips les ayuden a evitar esos molestos resfriados, la típica tos por no haber usado bufanda,  e indigestiones que llegan siempre en el peor momento. Como bien dice el dicho: “Más vale prevenir que curar”.

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.