Bienestar

Desconectarse del estudio y disfrutar el tiempo libre

Este artículo es especialmente útil para los jóvenes estudiantes que se sobre exigen en sus tareas y que viven con angustia los días de cursada y con terror los tiempos de exámenes.

El mundo actual y la presión que genera estrés

Los estudiantes muchas veces realizamos tareas bajo presión, como por ejemplo rendir un examen o entregar un trabajo práctico a tiempo. Esa presión cuando se hace muy pronunciada deriva en un estado de estrés, que puede no ser notado, pero que sin embargo nos acompaña.

Las preocupación que genera cumplir con las obligaciones va más allá del mundo académico y estudiantil y se manifiesta también en el ámbito laboral. Se hace cada vez más fuerte cuanto mayor es la exigencia.

El estudiante universitario y el desgaste mental

Cuando tomamos el camino de hacer una carrera universitaria, estamos eligiendo vivir períodos en los cuáles deberemos satisfacer determinadas exigencias. En donde el rendimiento y la concentración deberán estar al máximo. Ese pico de eficiencia tiene un costo asociado con un desgaste físico y especialmente mental.

 

La mayor parte del tiempo el estudiante debe estar abocado al estudio, quedándole muy poco tiempo para realizar otras actividades. Sin embargo, la vida sigue y hay otras cosas por hacer. La clave aquí es que si el tiempo libre es poco, hay que aprovecharlo al máximo.

Aprovechar el tiempo libre para desconectarse del estudio

En principio, cuando no estudiamos, no hay que pensar en el estudio. Es algo así como cambiar un chip en nuestra cabeza. Si estamos descansando o divirtiéndonos hay que olvidarse por completo de las obligaciones. Es el momento de desconectarse de estudiar.

Tener algún hobby o actividad paralela al estudio ayuda mucho a olvidar los problemas vinculados a él. Es preferible que esa actividad no esté vinculada a los temas que solemos estudiar.

Salir y no quedarse encerrado es una buena medida anti estrés y quizás la mejor para despejar la mente. Correr, caminar, practicar deportes, andar en bicicletasalir a pasear, juntarse con amigos, compartir momentos con la familiair al cine… en fin. Cualquier actividad recreativa resulta beneficiosa. Además, nos hace salir del mundo del estudio y darnos cuenta que es tan solo una faceta más de nuestra vida.

Siempre debe quedarnos tiempo para realizar otras actividades además de estudiar. Si esto no ocurre así, hay algún problema en la forma en que nos estamos organizando o en el tiempo que estamos invirtiendo.

Por último, recordemos que estudiamos para aprender y ser mejores, pero no para enfermarnos estudiando.

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Alejandro De Luca
Soy programador web. Rebelde autodidacta y cafeinómano. Vivo comparando la vida real con Los Simpsons. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.